(PTS)
Por: Maria del Carmen Verdú

Después de la masacre del Puente Pueyrredón hubo reuniones en el segundo semestre de 2002. El CELS, la APDH y otros se juntaron con el entonces secretario de Justicia y Seguridad, Juanjo Alvarez, para plantearle las mismas cosas que hoy: que los policías lleven una identificación a la vista, que no lleven armas de fuego, que no usen armas no reglamentarias, etc. Desde entonces seguimos teniendo apaleados, gaseados, muertos, fusilados, heridos en movilizaciones y manifestaciones.
Después de la represión en la Legislatura porteña, el 16 de julio de 2004, otra vez sopa. Removieron la cúpula donde estaba Gustavo Beliz y el secretario de Seguridad Quantin. Se incluyó en ese momento el movimiento de la Secretaría de Seguridad, que salió de Justicia para pasar a Interior, bajo el mando directo de Aníbal Fernández como ministro del Interior, y años después volvió a Justicia. También en ese momento, como recordó el mismo Aníbal, hubo una instrucción del entonces presidente Kirchner para que la policía no llevara armas de fuego en las primeras líneas que tienen contacto con los manifestantes en movilizaciones populares. Y después de 2004 seguimos teniendo gaseados, apaleados, asesinados, heridos, etc.
Ahora va a pasar exactamente lo mismo. En este sentido, no se puede ignorar la vinculación con la forma que manejó la instrucción inicial de la causa Ferreyra la ex fiscal y actual secretaria de Seguridad Caamaño, o el propio Gustavo Palmieri que también suena para algún cargo”.
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