Queremos que haya justicia pero como en Formosa la justicia es dependiente del poder político ¿Qué podemos hacer?
Queremos saber qué pasó con nuestros hermanos Roberto López y Samuel Garcete, que se encuentra muy grave, y con el oficial de policía fallecido.
Queremos la verdad ¿Quiénes fueron los que dispararon?
La justicia ya estaría apuntando al hermano Roberto de la muerte del oficial, claro él ya no se puede defender. Pero nosotros averiguaremos.
El hermano Roberto López, como el resto de la comunidad, sólo quería que nos devolvieran nuestro territorio.
Fuimos testigos de la brutalidad de los policías mayores no sólo con nuestros ancianos y mujeres sino con los jóvenes policías que llevaron para reprimirnos. A aquellos que se caían o se atrevían a horrorizarse por lo que nos estaban haciendo los jefes los insultaban y pegaban. Vimos con nuestros ojos cómo los caballos les pasaban por encima.
También contamos con el testimonio de uno de nuestros hermanos que vio como una bala que era dirigida a él impactaba en otro policía. No sabe si se trata del policía fallecido o no. Por eso necesitamos una investigación seria, nosotros y la familia del policía fallecido.
Tenemos miedo, mucho miedo. Permanentemente pasan hombres a caballo o en camioneta y disparan. Llegaron a gritarnos insultos con megáfonos.
¿QUIÉN NOS PROTEGE?

Las organizaciones de DDHH saben que decimos la verdad. Y también muchos funcionarios de Nación conocen la realidad de Formosa, nos lo han dicho en sus oficinas. Pero nadie se atreve a hablar salvo nosotros ¿Entonces cómo vamos a desechar una entrevista sea del medio que sea?
Nuestra actual situación es crítica. Nos destruyeron todo, antes teníamos poco pero ahora nada.
Nuestras heridas aún están abiertas. Dos voluntarias médicas se acercaron ayer a revisarnos y encontraron por ejemplo que en el Hospital de Laguna Blanca enyesaron a un hermano y aún su herida sangra a través del yeso. No lo habían curado antes.
Entendemos que no nos puedan creer desde Buenos Aires, vivimos otra realidad. No en la Argentina del 2010. Aquí la dictadura, el miedo y la represión continúan. Todos tienen miedo de hablar, nosotros también pero no podemos callar.
Le pedimos a nuestra presidenta Cristina, que como ella dijo es la presidenta de todos, simplemente que nos oiga. No para agraviar, ni insultar, no es nuestra costumbre. Somos indígenas del monte, alejados de las grandes ciudades. Vivimos junto a la naturaleza y ella no nos enseña a insultar ni agredir.
Para nosotros nuestra presidenta es como nuestra madre, la madre de todos, y necesitamos simplemente que nos escuche.
Así lo manifestó en la Asamblea que tuvimos frente a autoridades nacionales el 13 de mayo del 2009:
“Hay otra cuestión que quiero hablar, los criollos invaden con sus ganados nuestro territorio destruyendo todo medio de vida natural, a las autoridades les pedimos que pongan la ley en práctica, que nos ayuden a defender lo que es nuestro por derechos.
Por otro lado nos perjudica que se acarree palma para las casas de criollos.
Nos enseñaron el evangelio para que soportemos el dolor que nos provoca la desigualdad de la justicia.
Por último quiero pedir que no se fije el límite, no queremos que nos encierren en una tierra que no tiene recurso. Esto nos condenaría a una muerte lenta, por ello pedimos: ¡devuélvanos nuestra tierra!”
Recordamos con amor a nuestro hermano y rezamos por nuestro hermano Samuel Garcete, que tiene una bala en la cabeza, y en estos momentos sigue peleando por su vida.
Rockultural...El resultado de las politicas de este gobierno "nacional y popular" y de "los DD.HH.". Quieren futbol para todos?, ahora viene "Represión para todos".
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