(Agencia Walsh)

En la ciudad de Buenos Aires, la Casa de Tucumán fue el epicentro de las protestas, que culminaron en la destrucción total de la misma promediando la tarde.

Además de en la Ciudad de Buenos Aires, hubo numerosas manifestaciones en distintas ciudades de todo el país: en Neuquén, en Salta, en Córdoba, en La Plata. La conmoción y el repudio abarca a todo el espectro político, inclusive los partidos políticos de la burguesía. Hay una sola expresión de rechazo hacia esta afrenta absoluta, a esta agresión descarada de quienes justamente deberían ser los guardianes de la Justicia y son, en cambio, sus principales enemigos: los jueces venales y corruptos que caracterizan a este Poder Judicial que en vez de actuar a favor del pueblo, el soberano que es la base de toda democracia, actúa a favor de los poderosos, traicionando entonces la Constitución cuya misión es defender.

No hay comentarios:
Publicar un comentario