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martes, 30 de julio de 2013

“Esta es una herramienta de los de abajo, que unidos podemos seguir construyendo otra realidad política y urbana”

(ANRed)
El viernes 26 y sábado 27 de julio pasados se llevó a cabo en la Ciudad de Buenos Aires el Segundo Congreso Villero, organizado por la Corriente Villera Independiente. La primera jornada se inició con una marcha de antorchas, desde el Obelisco hasta Plaza de Mayo. El sábado se realizó un plenario abierto de delegados y delegadas barriales en la Escuela 11 de Barracas, que contó con una gran asistencia. Informe: ANRed. Fotos: En Movimiento TV.
Por ANRed - S (redaccion@anred.org)
La Corriente Villera Independiente una vez más se hizo presente en la calle, haciendo visibles no solo a los habitantes de villas de Capital Federal y parte del conurbano bonaerense, sino también a sus necesidades y reivindicaciones. Porque allí donde hay gobernantes que ignoran los derechos y pedidos de estos sectores, hay también una sociedad que los estigmatiza por venir de donde vienen, por ser villeros.
Y así se hacen llamar: villeros. Rescatan este nombre, lo llenan de contenido y se plantan allí donde nadie podrá dejar de verlos. En el obelisco, con antorchas. En una escuela pública, debatiendo, construyendo colectivamente.
La Corriente Villera Independiente, que nació, según relató uno de sus miembros, Sebastián D’Amato, por la época de la toma de tierras del Parque Indoamericano, llevó a cabo el pasado viernes y sábado el Segundo Congreso Villero porteño.
El primero se había hecho el 5 de mayo de 2012 y, decía Damián Ripetti, integrante del MP La Dignidad, “había tenido como uno de los ejes principales el problema de la vivienda, el hacinamiento. Esto motorizó la lucha independiente de muchos delegados de cada una de las villas, y con la estructuración de esta herramienta popular, también la llegada a todas las villas de Capital Federal. Pero además motorizó el empezar a tener una política general. Lo principal de todo esto es, después de muchos años, la conformación de una unidad y una herramienta de transformación, que sirva para luchar para realmente erradicar los niveles de hacinamiento y las condiciones deplorables de vivienda y vida que hay en la Ciudad de Buenos Aires. Y que se extienda a todos los puntos. Esta –la Corriente Villera Independiente– es una herramienta de los de abajo, que unidos podemos seguir construyendo otra realidad política y urbana”.
En esta oportunidad se volvió a generar una instancia de encuentro entre los habitantes de más de 20 villas que conforman la Corriente Villera Independiente, sumados a miembros de otras organizaciones y conciudadanos del interior que se acercaron a conocer y acompañar la experiencia de unidad de esta organización.
El Congreso comenzó con una marcha de antorchas, como apertura de la primera jornada, el viernes 26, que recorrió las calles desde el Obelisco hasta Plaza de Mayo, reflejando una postal realmente asombrosa. Eran, se estima, alrededor de cinco mil personas que caminaban sosteniendo cada uno una antorcha, que en conjunto formaban una llama enorme. Así mostraban en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires su presencia, nucleados bajo el lema solidaridad-lucha-autonomía, dispuestos a profundizar en la construcción de una corriente políticamente autónoma de los gobiernos. A reafirmar que “donde el pueblo manda, el Gobierno obedece”.
El sábado 27, el Congreso continuó con un plenario que contó con más de 300 acreditados y aún más concurrentes –según informaron los organizadores–, que colmaron la Escuela 11. Allí, luego de una apertura general, los delegados y delegadas de más de 15 villas presentes, organizados en diversas comisiones que abordaron los ejes temáticos del evento, llevaron adelante un intenso debate.
Las temáticas de las comisiones fueron definidas por los mismos vecinos, de manera colectiva, en vistas a la creación de una herramienta política que permita, principalmente, avanzar en la reconstrucción del movimiento villero, que en los 70 había podido articular y levantar banderas conjuntas en la lucha, y apuntar como objetivo más urgente a la urbanización de los barrios.
En las comisiones también participaron legisladores, diputados y candidatos, que por el rol que les compete en este proceso, sumado a la intensidad de la época preelectoral, se sumieron en el clima de debate y búsqueda de alternativas para avanzar en pos de las necesidades y reivindicaciones que las villas de Capital Federal y Gran Buenos Aires buscan. Allí se encontraba Ruben Tzanof (comunero del MST en Nueva Izquierda), Fabio Basteiro (de Buenos Aires para Todos en Camino Popular), Adrián Camps (del Partido Socialista Auténtico en Proyecto Sur), Itai Hagman (candidato a diputado nacional por Marea Popular en Camino Popular), el legislador Rafael Gentili, Alejandro Bodart (legislador del MST en Nueva Izquierda) y Jorge Cardelli (diputado nacional de Proyecto Sur), entre otros.
Luego del panel con legisladores, diputados y candidatos, y una jornada intensa en su conjunto, se concluyó el Congreso con una puesta en común de lo sucedido en las diversas comisiones y la invitación a seguir trabajando en conjunto entre las diferentes villas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
El Segundo Congreso Villero no solo culminó dejando a los miembros de los barrios que tuvieron la posibilidad de asistir la sensación de que hay muchísimo por hacer, sino también con reclamos concretos y planes de lucha para llevar adelante y ser escuchados. A la vez, culminó con la renovación de parte de los miembros de las villas de la sensación de que había algo naciente, que no estaban solos en la lucha.
Así lo expresaba Aida Campos, consejera de Sector Playón Este de la Corriente Villera Independiente, que en diálogo con Infocomunas expresó sentirse “con mucha alegría. Todo este tiempo hemos tenido muchos retos y estamos llevando adelante una verdadera lucha”. Y compartió que “en este Segundo Congreso hemos salido victoriosos y hemos decidido tener nuestras propias convicciones y diputados. Como Corriente Villera Independiente no somos solo vecinos luchadores, sino también luchadores sociales políticos. Tenemos que ir más allá para nuestro pueblo”.
Por su parte, Malvina, de la Villa 31, enunciaba: “Creemos que vamos a tener aún más logros y respuestas a las necesidades y problemáticas que tenemos en el barrio, así como en todos los barrios de Capital Federal. Si seguimos con la unidad y la idea de que si nos tocan a uno tocan a todos vamos a poder avanzar en la lucha”.
La idea de la articulación entre miles de personas que tienen las mismas problemáticas y necesidades, y la misma voluntad de luchar por sus derechos, ya se encontraba instalada, una vez más, entre los vecinos que iban saliendo del establecimiento educativo.
“Coco” Rivero, referente de la Villa 21-24 de Barracas, reflexionó sobre el camino transitado, mirando también hacia adelante: “Esta organización estamos tratando de consolidarla y de que se transforme en una herramienta política. Estamos seguros de poder lograrlo, ya que este último año que ha pasado la Corriente Villera Independiente ha estado presente en todos los espacios donde hubo una lucha. Esta organización es una organización política, no partidaria, porque en cada villa está presente Latinoamérica y los ciudadanos de las provincias. Y pretendemos más adelante tener un peso político serio y potenciar necesidades de cada villero sea donde sea que esté viviendo. Invitamos a nuestros compañeros del conurbano bonaerense a observar nuestra experiencia y sumarse”.