(ateaysublevada)

¿Quién se benefició?
La única ventaja para la economía de EE. UU. generada por el incremento del gasto militar es la creación de puestos de trabajo adicionales. Para el gobierno de Barack Obama el desempleo es un dolor de cabeza agudo. De acuerdo con expertos de la Universidad de Brown, cada millón de dólares gastado en la industria de defensa, permite crear 8,3 puestos de trabajo en EE. UU. Al mismo tiempo hay ámbitos donde estos fondos darían mayor rentabilidad en ese aspecto. Con una cantidad similar, destinada a la educación, se pueden crear 15,5 puestos de trabajo, en la salud pública 14,3 y en la construcción 11,1.
Las corporaciones militares son las grandes vencedoras, económicamente hablando, de la guerra contra el terrorismo. Incluso en los tiempos de crisis financiera, los gigantes del sector funcionaban exitosamente, aumentando sus beneficios y obteniendo más contratos gubernamentales.
Desde 2001 hasta 2010 el líder mundial del sector, Lockheed Martin, casi duplicó sus ingresos pasando de 24.000 millones a 45.800 millones, mientras que el beneficio operativo se cuadruplicó, de 1.000 millones a 4.000 millones.
Tampoco salieron perjudicadas las empresas de diversos sectores responsables de la seguridad pública. Por ejemplo, un fabricante de escáneres para los aeropuertos, OSI Systems, aumentó sus ingresos para el año 2008, casi seis veces, en 623 millones de dólares. En 2012 se prevé que los índices alcancen los 700 millones de dólares.
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