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martes, 13 de abril de 2010

Camisas rojas rechazan nuevo plazo para disolver Parlamento en Tailandia

(teleSUR)
Los Camisas Rojas han radicalizado sus manifestaciones para exigir la renuncia del primer ministro, Abhisit Vejjajiva. (Foto: EFE)
La propuesta del primer ministro Vejjajiva, de disolver el Parlemento tailandés en un plazo de seis meses, ha sido rechazada por la oposición. (Foto: EFE) La disolución del Parlamento en seis meses es una medida rechazada por el movimiento de Camisas Rojas. Mientras Tailandia se sumerge en la peor crisis de los últimos 18 años, el sector opositor exige la inmediata desmantelación del actual Gobierno.

En rechazo a la oferta del Gobierno tailandés de disolver el Parlamento en un plazo de seis meses, el movimiento opositor de los Camisas Rojas retomaron este martes sus protestas para exigir la renuncia del primer ministro de ese país del sureste asiático, Abhisit Vejjajiva.

El pasado lunes y luego de proponer su apartamiento del cargo para el próximo mes de diciembre, Vejjajiva planteó la disolución del Legislativo, pero la oposición exige el cese inmediato del premier en sus funciones, situación que ha sumergido a Tailandia en una profundo clima de ingobernabilidad.

Estas nuevas protestas de los Camisas Rojas tienen lugar a 24 horas de que, como aliciente adicional al conflicto, la Comisión Electoral descubriera que en los comicios de 2008 el pasrtido de Vejjajiva recibió más fondos de los permitidos por la Legislación tailandesa, por lo que pidió su inmediata disolución.

El Partido Demócrata, que ha dirigido la actual coalición de gobierno, fue investigado por presuntamente recibir donativos con un valor de 258 millones de bahts (7,98 millones de dólares) de la empresa TPI Polene, que cotiza en la bolsa de Bangkok.

La Constitución tailandesa prohíbe que un partido político reciba donaciones superiores a 10 millones de bahts (309 mil 310 dólares) al año de una misma persona o compañía.

Este es un nuevo elemento en la crisis que está sumergida Tailandia, la peor en 18 años, centrada en la exigencia de los Camisas Rojas sobre la renuncia de Vejjajiva.

Los Camisas Rojas son un movimiento simpatizante del ex líder primer ministro, Thaksin Shinawatra, que fue derrocado en el 2006, y que es prófugo de la Justicia del acutal Gobierno.

Este clima de ingobernabilidad ha provocado que Tailandia haya paralizado en gran medida su economía, de la que presumía por gozar de un alto nivel de crecimiento y el liderazgo económico regional.

El movimiento de Camisas Rojas se niega a negociar con "asesinos" y ha radicalizado sus protestas pese al estado de excepción que decretó el Gobierno para dar carta blanca al Ejército de restaurar el orden a cualquier precio.

Como parte de la guerra verbal, Vejjajiva acusó a "terroristas" infiltrados por los hechos suscitados en las manifestaciones durante las cuales se produjeron choques el pasado sábado, que dejaron saldo de 21 muertos.

Sin embargo, autopsias revelaron que nueve integrantes de la oposición murieron ese día por disparos de "fusiles de alta potencia".


El máximo jefe de las Fuerzas Armadas, general Anupong Paochinda, admitió que si persistía esta situación de ingobernabilidad habría que disolver el Parlamento y recurrir a las urnas para aliviar la tensión.

La crisis tailandesa inició desde el golpe de Estado perpetrado en 2006 contra Shinawatra, ex coronel de la Policía que se ganó a las clases populares con políticas sanitarias y sociales.

En estos momentos, Shinawatra vive en el exilio y fue condenado en rebeldía en 2008 a dos años de prisión por supuestos delitos de corrupción.


Rockultural...Los sucesos se repiten en todos los rincones del orbe, sin importar las banderas de los paises, el capitalismo no reconoce las fronteras. Estas pseudo-democracias no hacen mas que instalar la cruda realidad que conlleva al capitalismo a masacrar a la clase obrera y a basar su etica en las coimas, la represión de la sociedad y las mafias enquistadas en el poder hace décadas. Nada cambió, todo sigue igual.