Radio Perspectiva de Clase

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viernes, 26 de marzo de 2010

Estado neuquino reprime la memoria

(Principio de Esperanza)
Editado por Pablo
(OYR)En Neuquén, el Estado provincial actúa como si no hubiera habido ningún cambio desde el 77 hasta hoy. En 2009, la fachada del Comando, escrachada durante la marcha, permaneció sin arreglar durante varios días, lo que motivó que medios hegemónicos de la zona repitieran constantemente lo caro que era arreglar los“destrozos”. Ayer, la masiva movilización a la que convocaron las Madres dePlaza de Mayo Filial Neuquén y Alto Valle y adhirieron todos los organismos de Derechos Humanos de la zona, fue esperada por un desmesurado operativo policial. Desde el 23 a la tarde, la Av. Argentina a la altura del Comando estuvo cortada por un vallado que impedía el tránsito por la vereda y por la calle. También el 23, la policía instaló cámaras en diversos lugares de la Av.Argentina.
Desde las 18.00, grupos de policías –algunos con cascos, escudos y armas de gases y balas de gomas- ocuparon diversas calles garantizando así que el recorrido de la marcha quedara totalmente vigilado. Además, otros oficiales estuvieron pidiendo documentos a jóvenes que se iban acercando al monumento.

Desde el año 2006, el 24 de marzo pasó a ser una fecha diferente en diversos puntos delpaís. Hasta entonces, los sindicatos convocaban paros o retiros y se realizabanactividades callejeras en todo el país, principalmente marchas. Desde que elEstado decidió hacer del 24 un feriado, muchos gobernantes –nacionales yprovinciales- realizan actividades para repudiar el golpe militar de 1976. Estotiene sus pro y sus contras: ya nadie podrá ignorar que el 24 de marzo es undía de lucha, un día para mantener la memoria por lxs 30.000 desaparecidos; porotro lado, se han fundido en las calles sectores sociales y populares consectores que son parte del Estado (como ocurrió en la ciudad de Buenos Aireseste año).

Con todo ello, elgobierno provincial dio un claro mensaje: no queremos la manifestación por lamemoria, vamos a reprimir. Dicho así, suena un poco exagerado. Pero estando enla marcha, viendo cómo después de que pasó la mitad de la columna sectoresapostados detrás de los vallados comenzaron a tirar piedras, al menos caberepensarlo. Grupos de jóvenes que año tras año manifiestan sus broncas (por los30.000, pero también por la represión estatal que a diario viven en susbarrios) encontraron en esa provocación la posibilidad de un nuevoenfrentamiento con las fuerzas policiales. Entonces, los gases inicialescomenzaron a multiplicarse y derivaron, en un primer momento, en una batallaentre lxs jóvenes y la policía; en un segundo momento, la situación setransformó en una cacería por parte de la policía, que comenzó a detener a laspersonas que se iban retirando del acto.

Así, con elpretexto de una orden de la jueza federal Carolina Pandolfi de velar por losbienes y la seguridad de las personas, la policía provincial desplegó unoperativo que funcionó a modo de provocación para lxs manifestantes. Al mismotiempo, un grupo de jóvenes, desarticulados y desorganizados, respondieron aestas provocaciones de la peor manera, colaborando así al desmantelamiento dela marcha producto del creciente nivel de violencia de los enfrentamientos conla policía. Estos grupos, conformados en su mayoría por jóvenes que nopertenecen a ninguna organización política, ni social, no coordinaron susactividades con lxs organizadorxs de la marcha y tampoco fueron permeables alos pedidos que se les realizaron durante la represión para que cesara elcontraataque.

Esta marcha derepudio al golpe militar mostró una Neuquén que mantiene su tradición decapital de los derechos humanos, con más de 12.000 personas manifestándose porel nunca más a un golpe cívico militar como el de 1976. Pero también mostró unEstado neuquino sin políticas de derechos humanos, ni siquiera políticas de memoria.

Rockultural...Este es el estado que defiende los derechos humanos, el gobierno progresista que intenta lavar sus maniobras, llenando la plaza del pueblo, con clientes que acuden a sus planes, que no son más que un mendrugo de pan duro para hoy y hambre bañada de sometimiento para mañana.