
Andrés Soliz Rada, es el ministro de Hidrocarburos de Bolivia que firmó el derecho de nacionalización. Y que renunció, cuando certificó que había perdido su sentido original por las presiones de las multinacionales
LOS GOBIERNOS PROGRESISTAS O DE "CENTROIZQUIERDA" ABREN LAS PUERTAS A LA DOMINACION DE LAS MULTINACIONALES Y A LA ENTREGA DE LAS RIQUEZAS NATURALES DE LOS PUEBLOS. SUS MAYORES MERITOS ES MANTENER CONTENIDAS, DISCIPLINADAS, LAS LUCHAS POPULARES, POR AHORA.
SAN PABLO SIN GAS BOLIVIANO
Además de presionar para convertir los contratos de servicios en contratos de producción compartida, la ‘diplomacia’ brasileña se centró en impedir por todos los medios la industrialización del gas que importa de Bolivia. Según Marco Gandarillas, del Cedib, “el gas boliviano es muy rico, con una planta de separación de líquidos tienes la posibilidad de sacar el propano y el butano de exportación”. Sin embargo, a cinco años de la nacionalización Bolivia sigue sin haber construido esa planta y sigue vendiendo “un gas rico que tiene propano, butano, etc, como si fuera un gas pobre”, dice Gandarillas, dejando de ingresar unos 700 millones de dólares al año. ¿Pero por qué no se ha construido esa planta? Para Soliz Rada la respuesta es muy simple: “Porque el operador principal de los campos es Petrobras y Repsol trabaja con Petrobras. A ellos les interesa que el gas boliviano sea industrializado en San Pablo en primer lugar, y en segundo lugar en el Matto Grosso. 4.700 millones de dólares invertirá Brasil para industrializar el gas boliviano en el Brasil”. El ex ministro cree que Bolivia perdió una gran oportunidad para negociar con Brasil cuando todavía toda la industria de San Pablo dependía del gas boliviano. Actualmente Brasil dispone de fuentes de abastecimiento alternativas. “Yo negocié durísimo con Brasil”, dice y relata su encuentro con su “colega”, el ministro de Hidrocarburos de Brasil: “Acabo de leer una novela que se llama El Mundo sin Petróleo. ¿Y qué pasa? -dice el ministro brasileño. Hay un petrolero norteamericano que choca en la costa de California y se arma un desparrame, llaman al gabinete y uno de los ministros del gabinete dice que conoce a un científico enMontana que tiene un descubrimiento que les podría salvar. Le dicen que lo traigan. El científico no quiere largar el invento, pero igual se lo arrebatan. Era un líquido con una bacteria que se echaba sobre el agua contaminada y la bacteria se comía el petróleo. Éxito absoluto, ocho o diez horas después el agua empieza a verse clara y todos con una cara de felicidad. Lo que el cientíco había tratado de explicar es que bacteria se transmitía por el aire. Y empieza a comerse las estaciones de gasolina, luego los tanques de los coches, y los productos hechos con plásticos... Los norteamericanos tienen que sacar sus caballos y reponer un ferrocarril de 1890... Yo estoy escribiendo la segunda parte de esta novela. Pero ¡qué importante! -dice el brasileño-. Va a ser un éxito. ¿Y le puedo preguntar cómo se va a llamar? Brail sin petroleo boliviano. Pero claro, se va a llamar San Pablo sin el gas boliviano"
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